Un rey feliz (II)

13 agosto 2019

Había una vez un rey que no tenía reino ni nada. Pero tenía una reina muy guapa, una princesa lindísima y un caballo con alas.

Era el rey más feliz de todos los cuentos de hadas.


Un rey feliz (I)

5 agosto 2019

Esto era un rey que no tenía ministros ni caballeros. Solo tenía un castillo y un buen cocinero. Así que era un rey feliz con los más exquisitos buñuelos.


RATÓN FELIZ

31 julio 2019

Esto era un ratón encima de un queso. Era el ser más feliz y orgulloso del universo. Toda su vida había soñado con aquel momento.

De pronto cayó al suelo. El queso desparecía porque se lo zampaba una pandilla de colegas hambrientos.

-¿Qué hacéis? ¡Es mi queso!

-Enhorabuena.

Y siguieron comiendo.

El ratón comprendió que la felicidad es efímera, se encogió de hombros y aún pudo probar un poco del riquísimo queso tras unirse a sus hambrientos colegas.


Vacas

19 julio 2019

Érase una vez una vaca próspera y bien alimentada, que vivía en un país de verdes praderas y pastos perpetuos. Pese a ello, la vaca no era feliz:

—Qué aburrimiento. No le veo sentido a esta vida de pastos eternos y de “dolce far niente”.

—¿Y de qué? —le preguntaban las colegas de manada, que nunca se acostumbraban a su forma de hablar.

—Que siento vacía mi vida, todo el día comiendo y sin nada mejor que hacer.

Érase al mismo tiempo una vaca flaca, que apenas comía, ya que había nacido en un país desértico y sin pastos. Desde que se despertaba hasta el anochecer, todo su afán era buscar alguna mala hierba que llevarse a la boca. Cuando lo conseguía, se sentía inmensamente feliz.

—¿Cuál será el colmo de la felicidad? —le preguntó otra vaca flaca un buen día.

—Vivir en un país de verdes praderas y pastos perpetuos, sin duda.

Eso piensan todas las vacas pobres del mundo. Ni se pueden imaginar lo mucho que sufren todas las vacas ricas del mundo.

Las vacas, claro, son animales irracionales. No como tu y como yo.


Las gallinas

1 julio 2019

Esto era un gallinero en el que vivían doce gallinas.

Un gallo que pasó por allí las miraba entusiasmado y decía, galante:

—¡Estáis para comeros!

Un zorro que lo oyó y también miraba entusiasmado a las doce gallinas, corroboró:

—Lo mismo digo.

En ese momento apareció el dueño del gallinero y les dijo a ambos:

—Solo yo comeré a estas gallinas cuando tenga hambre. ¿Entendido?

Y como el dueño pertenecía a la especie humana, la más comilona de la creación, el zorro se esfumó, mientras el galló se limitaba a decir, crestibajo:

—Bueno, lo mío solo era una metáfora, hombre.

Las gallinas, que hasta entonces no habían piado, cacarearon al unísono:

—¡¡Queremos metáforas!!


El bosque

25 junio 2019

Esto era un niño pobre y feliz que se perdió en el inmenso bosque de calles y edificios  de una gigantesca ciudad.

Lo encontró y adoptó una experta en Bolsa del próspero distrito financiero.

Nunca volvió a ser pobre.

Ni feliz.


El dragón

19 junio 2019

Erase una vez un dragón tan tonto, tan tonto, que se comió a si mismo pensando que aquella cola tan rica era de otro.