El invisible y la doctora

16 julio 2017

lluvia-librosEsto era un hombre invisible que quería ser visible. Un día se fue a una clínica del Ojo y de la Visión.

-¿Pueden volverme visible? –preguntó a allí.

-Le paso con la doctora -respondió el señorito de recepción.

La doctora del Ojo y de la Visión solo tenía un ojo, pero muy grande, y con una visión en 3D. El ojo recorría la consulta.

-No puedo verlo.

-Ya, claro. Ese es el problema. Quiero que todos puedan verme, incluida usted.

-Entiendo. Cierre los ojos.

El invisible obedeció. La doctora levantó un cubo de pintura roja y lanzó su contenido adonde había oído hablar. No pasó nada. La pintura quedó en el suelo, manchando de rojo la consulta.

-Me temo que usted, además de invisible, es inexistente. O lo que suele llamarse un fantasma. No está en ni mano volverlo visible.

-¿Ni con una sábana?

La doctora se quitó la bata blanca y se la tiró por encima. La bata cayó al suelo y se tiñó de rojo con la pintura caída.

-¡Vaya!

El hombre invisible que quizá fuera un fantasma o quizá tampoco, preguntó deprimido:

-¿Qué le debo?

-Un cubo de pintura roja, una bata blanca y la limpieza de este despacho.

La doctora del Ojo y de la Visión no puedo verlo, pero el hombre sonrió:

-¡Uf! Menos mal que además de invisible soy inexistente.

Y se fue. O quizá no.

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EL FANTASMA PUPAS

28 septiembre 2012

Esto era una vez un fantasma muy joven, de apenas 103 años. Vivía en un castillo ruinoso pero muy chulo. Hasta que un día lo echaron de allí, se quedó sin casa y tuvo que buscarse la vida. Descubrió entonces que no sabía asustar. Y no solo eso: cada vez que intentaba aterrorizar a alguien, solo conseguía arrancarle carcajadas…

Bueno, después de mi semana de fantasmas, llegamos al final con este nuevo fantasma que no cabe en un minicuento. Es tan largo como divertido. Por eso lo he metido en un libro electrónico o ebook, que ya está a la venta por menos de un euro y medio o su equivalente en otras monedas.

Y para que nos quejéis he añadido otros dos cuentos más, que también os harán sonreír:  “Juanito, El tórtola” y “Besos de Regaliz”.

Lo podéis comprar en Amazón. es, en Amazón.com o restantes lugares de esta librería universal.


El conde Fantasmácula

27 septiembre 2012

Erase una vez un fantasmita que quería ser vampiro.

-¿Estás tonto o qué? No se puede ser las dos cosas –le dijeron.

-¿Por qué?

-Porque los vampiros se alimentan de sangre y los fantasmas no se alimentan.

El fantasmita se echó a llorar.

-¡Estoy harto de llevar siempre una sábana! ¡Yo quiero ponerme una capa chula como la de los vampiros!

-Haberlo dicho antes. Eso sí que se puede arreglar. Trae tu sábana.

Se la tiñeron de rojo y negro, le hicieron unos cuantos cortes y cosidos, y se la devolvieron convertida en bellísima capa:

-Aquí tiene su capa, señor Conde Fantasmácula…

-¡¡Soy feliz!! ¡¡Muchas gracias!!


Fantasmas de discoteca

26 septiembre 2012

Esto eras una vez un fantasma marchoso que llamó a otro fantasma.

-¿Y si nos vamos a la discoteca?

-¿Quieres bailar?

-¡A tope, tronco!

-Vale. Pero tengamos cuidado, porque ahí dentro, a la menor, nos levantan la sábana y tenemos lío.

-¡Que la levanten, no verán nada!

-Pues por eso.


El fantasma enamorado

25 septiembre 2012

Esto era un fantasma que se enamoró del nuevo juego de sábanas de la dueña de su castillo.

No había quien lo arrancara de la cama en la que solían estar puestas. Y se volvía loco cuando, después de lavadas, las tendían al aire libre y él podía jugar con ellas.

-¡Os quiero, os quiero!

Un fantasma mayor le dijo un día, en pleno arrebato:

-A ver, chaval: ni siquiera un fantasma se puede enamorar en plural. Se dice “te quiero” y a una sola entidad.

El fantasma enamorado, protestó:

-¡Pero es un juego de sábanas y son dos, más el almohadón!

El fantasma mayor hizo un gesto de cansancio:

-Tu lo has dicho. Es UN juego de sábanas, así que habla con propiedad.

Y el fantasma enamorado se dijo a si mismo:

-¡Ni siquiera en la otra vida te dejan en paz los puristas del lenguaje!


El fantasma adolescente

24 septiembre 2012

Esto era una vez un fantasma adolescente. O viceversa (que es lo mismo dicho al revés): un adolescente fantasma.

Cada poco desaparecía y sus padres no lo encontraban. Y de pronto aparecía donde menos podía esperarse.

Un día su madre le preguntó:

-¿Se puede saber dónde te metes?

Y el adolescente fantasma o fantasma adolescente le respondió:

-A veces me abro y a veces me evaporo, ¿vale?

Y se volvió a esfumar, camino esta vez de su habitación.


El fantasma terrible

23 septiembre 2012

En un lugar de la magia, de cuyo nombre no quiero acordarme, nació una vez un fantasma terrible. Daba tanto miedo que ni los otros fantasmas querían verlo. El fantasma terrible fue a ver a un experto:

-¿Debo preocuparme o es bueno ser tan terrible?

-…

-¿Por qué no me contesta?

-…

-¿Por qué se ha quedado pálido e inmóvil?

-…

-¡Vaya experto en fantasmas! ¡Se ha muerto del susto nada más verme!