EL MAXI-CUENTO

7 diciembre 2012

Esto era una vez un Maxi-cuento. O sea, un cuento muy largo, muy largo. Un día, otro cuento vio que andaba algo melancólico y le pregunto:

-¿Qué te pasa, Maxi?

-Quisiera ser Minicuento

-¿Para qué?

-Para que me escriba Braulio Llamero y me ponga en su último libro.

-¿Qué libro?

-“BICHOS, BRUJAS Y PRINCESAS. Mis 150 mejores minicuentos”. Lo puedes comprar en Amazon y es baratísimo.

-¿Seguro que tu eres un cuento, Maxi?

-Claro.

-¡Pues tienes una pinta de anuncio publicitario…!

-¡Uy lo que me ha llamado!

…………………………………………………..………….

Pues sí. Acabo de publicar como ebook una selección de los mejores minicuentos que en todos estos años han ido pasando por este blog. Aunque también los hay nuevos, sin estrenar. ¿Quieres leerlo y reír 150 veces? ¡Cómpralo en Amazon y leélo en tu eReader, Tablet, iPad, iPhone, Smartphone, Computadora, Netbook o Pda!

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Las libélulas de Santa Claus

14 noviembre 2012

La reina de las libélulas fue un día a ver a Santa Claus.

-En nombre de mi gente, vengo a protestar -le dijo.

-¿Por qué? -se extrañó Santa Claus.

-No es normal que si necesitas seres capaces de volar para transportar los regalos de Navidad, llames siempre a los renos.

Santa Claus se rascó la barba, perplejo.

-Es la tradición…

-Estas próximas Navidades queremos que sean libélulas las que tiren de tu trineo.

-¡Sois pequeñitas! ¡No tendréis fuerzas! -dijo San Nicolás, que es como se dice en español Santa Claus.

-Déjanos y verá.

Papá Noel, que es como llaman los franceses a Santa Claus, no quiso discutir y le dijo que bueno. Pero que antes quería  hacer una prueba para ver si de verdad podían las libélulas con el peso de su trineo lleno de regalos.

El día acordado, Santa Claus cargó su trineo hasta los topes. Llegó de inmediato la reina de las libélulas, seguida de todas las libélulas del mundo.

-¿A cuáles has encargado la tarea? -preguntó Santa Claus.

La reina de las libélulas sonrió:

-A todas, naturalmente. Incluyéndome a mi.

Y todas las libélulas del mundo, millones y millones de libélulas, se agarraron unas a otras, se ataron al trineo de Santa Claus y lo levantaron del suelo como si fuese un pluma.

-¡Vaya, no me lo puedo creer! -exclamó Santa, al verse volando.

-¡La unión hace la fuerza y no solo el tamaño de cada cual! -gritó la reina de las libélulas.

-¡Jo, jo, jo…!

Y aquel año, en efecto, los renos de San Nicolás o Papá Noel o Santa Claus pudieron irse de vacaciones en Navidad.


Terencio y el lobo

8 noviembre 2012

Esto era un lobo que tenía asustadísimo al rebaño del bueno de Terencio, el hijo de la señora Terenciana.

-¿Y cómo es que tiene tan asustadas a tus ovejas? ¿Cuántas ha comido ya? –Le preguntó un día la señora Terenciana a su hijo.

-No ha comido ninguna, madre. Solo es que espera al rebaño escondido tras cualquier matorral y cuando pasamos desprevenidos, da un gran salto gritando “¡¡¡Tras!!!”. Y todas se llevan un susto de muerte. Incluso yo.

A la señora Terenciana no se le han cerrado los ojos aún, de tanto como los abrió.


La princesa y el peine

29 octubre 2012

Esto era una princesa muy, pero que muy caprichosa. Tenía a sus papás hasta la mismísima corona real con sus caprichos. Un día le dijeron:

-Tu problema es que no sabes ni lo que vale un peine.

-¿Y qué vale un peine? –preguntó ella.

-Depende de su calidad –respondió la reina.

La princesa rió:

-¡Ja! ¡Vosotros tampoco sabéis!

El rey suspiró:

-A ver, hija. Solo era una forma de hablar. Queremos decir que tu problema es que has nacido en un palacio y no tienes ni idea del valor de las cosas en general.

La princesa se quedó pensativa.

-¿Y cuál es el valor de las cosas en general?

-Pues depende de cada cosa –le respondió su mamá.

La princesa rió:

-¡Ja! ¡Vosotros tampoco sabéis!

Los reyes se miraron:

-A esta hay que casarla cuanto antes y que se la lleven de aquí.

-Será la mejor, sí.

Pero la princesa caprichosa se marchó tan feliz y gritando:

-¡Os gané, os gané! ¡Soy más lista que vosotros! ¡Os gané…!


La princesa sucia

25 octubre 2012

Esto era una princesa bastante cochina. No se lavaba ni peinaba. Y olía que no veas. Su madre le decía:

-Pero hija, ¿no ves que así nadie querrá acercarse a ti nunca?

-Mañana sin falta me lavo –contestaba ella.

¡Pero como el mañana nunca llegó y siempre era hoy…!


Violeta y Girasol

18 octubre 2012

Don Girasol le dijo un día a la bella Violeta:

-Hueles de maravilla y eres preciosa. ¿Quieres casarte conmigo?

La bella Violeta miró de arriba abajo a don Girasol, dio un suspiro y le respondió:

-Iba a decir que no pero te voy a decir que Sí, porque contigo seguro que me lo paso PIPA.

Y Violeta rompió a reír.


Fantasmas de discoteca

26 septiembre 2012

Esto eras una vez un fantasma marchoso que llamó a otro fantasma.

-¿Y si nos vamos a la discoteca?

-¿Quieres bailar?

-¡A tope, tronco!

-Vale. Pero tengamos cuidado, porque ahí dentro, a la menor, nos levantan la sábana y tenemos lío.

-¡Que la levanten, no verán nada!

-Pues por eso.