Esto era un niño pobre y feliz que se perdió en el inmenso bosque de calles y edificios de una gigantesca ciudad. Lo encontró y adoptó una experta en Bolsa del próspero distrito financiero.
Nunca volvió a ser pobre.
Ni feliz.
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Esta entrada fue publicada el a las Jueves 15 de Octubre de 2009 y está archivada bajo las categorías bosques, ricos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0.
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8 Noviembre 2009 a las 6:40 pm |
No se entiende,y por lo que he entendido es una porqueria.yo de nota a este (cuento) le pongo un ¡¡0!!
24 Noviembre 2009 a las 6:59 pm |
Es pobre Nadie. Pero es también infeliz. Su madre adoptiva se ha arruinado en la bolsa y han tenido que irse a vivir a la isla Perejil.
25 Noviembre 2009 a las 12:34 am |
buen final, pero el principio falla, no es aconsejable empezar por esto era una vez…