El Mago Gaspar

26 noviembre 2012

Un niño le preguntó cierto día a Gaspar:

-Oye, Gaspar, ¿y tu cómo llegaste a Rey Mago?

Él contesto:

-Lo de rey es largo y te lo cuento otro día. Lo de mago fue porque me aburría reinar. Y pensé: voy a estudiar algo que sea divertido.

-¿Y si yo me aburro, también puedo llegar a ser mago?

-¡Vaya! No me he explicado bien. Si quieres ser mago, o cualquier otra cosa, lo que debes de hacer es PONERTE A ESTUDIAR.


Las barbas de Melchor

23 noviembre 2012

Un día, la reina Melchora le dijo a su marido, el rey mago Melchor:

-Tienes que afeitarte la barba.

-¡Bueno, sí! ¿Eso a qué viene?

-Nuestro único hijo, el príncipe Melchorcito, no duerme bien porque dice que sueña con la ovejita de la cara de papá…

-¿Cómo?

-Le da miedo tu barba. Cree que es un animal.

El rey Melchor se quedó pensativo.

-Tengo la solución. Hay que educarlo en el amor a los animales. Así no se asustará de mi barba, ni aunque la crea un mullido animal.

Y el rey mago Melchor pudo seguir luciendo su larga barba blanca de siempre.

 

Las libélulas de Santa Claus

14 noviembre 2012

La reina de las libélulas fue un día a ver a Santa Claus.

-En nombre de mi gente, vengo a protestar -le dijo.

-¿Por qué? -se extrañó Santa Claus.

-No es normal que si necesitas seres capaces de volar para transportar los regalos de Navidad, llames siempre a los renos.

Santa Claus se rascó la barba, perplejo.

-Es la tradición…

-Estas próximas Navidades queremos que sean libélulas las que tiren de tu trineo.

-¡Sois pequeñitas! ¡No tendréis fuerzas! -dijo San Nicolás, que es como se dice en español Santa Claus.

-Déjanos y verá.

Papá Noel, que es como llaman los franceses a Santa Claus, no quiso discutir y le dijo que bueno. Pero que antes quería  hacer una prueba para ver si de verdad podían las libélulas con el peso de su trineo lleno de regalos.

El día acordado, Santa Claus cargó su trineo hasta los topes. Llegó de inmediato la reina de las libélulas, seguida de todas las libélulas del mundo.

-¿A cuáles has encargado la tarea? -preguntó Santa Claus.

La reina de las libélulas sonrió:

-A todas, naturalmente. Incluyéndome a mi.

Y todas las libélulas del mundo, millones y millones de libélulas, se agarraron unas a otras, se ataron al trineo de Santa Claus y lo levantaron del suelo como si fuese un pluma.

-¡Vaya, no me lo puedo creer! -exclamó Santa, al verse volando.

-¡La unión hace la fuerza y no solo el tamaño de cada cual! -gritó la reina de las libélulas.

-¡Jo, jo, jo…!

Y aquel año, en efecto, los renos de San Nicolás o Papá Noel o Santa Claus pudieron irse de vacaciones en Navidad.


Por qué Melchor va el primero

4 enero 2008

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El rey Baltasar no estaba de acuerdo
con el orden de la caravana.
-Yo debería de ir el primero.
El rey Gaspar no estaba de acuerdo
con el orden de la caravana
-Yo debería de ir el primero.
El rey Melchor se paró y dijo:
-¿Se puede saber por qué no vamos uno al lado de otro,
de modo que los tres vayamos en cabeza?
Se miraron Baltasar y Gaspar:
-La verdad es que Melchor se merece ir el primero.
Y siguieron la Estrella, hasta Belén,
Melchor el primero,
Gaspar y Baltasar detrás.