La cigarra, la hormiga y el amor

cigarra musicalEn cierta ocasión la famosa cigarra de los cuentos fue a ver a la no menos famosa hormiga, que vivía al lado.

—Hola, currante. Vengo a ofrecerte mis servicios.

La hormiga se asombró:

—¿Tus servicios? ¿Sabes hacer algo?

La cigarra se mostró ofendida.

—Sabes muy bien que soy cantante.

—¿Eso es un trabajo?

—Pues sí. Y he pensado que, como se acerca San Valentín, quizá quieras contratarme para que le cante a tu amor.

La hormiga se rió:

—Yo no tengo amor.

—¿Nada? ¿Nadie? ¿Ninguno?

—¡Qué no! ¡No tengo tiempo para perderlo en eso!

Tras un instante pensativa, la cigarra añadió:

—Pues contrátame para que te cante a ti. ¡Menuda depresión debes tener!