El reloj y la hora

Esto era un reloj que perdió una hora. Era un reloj muy grande, instalado en lo alto de una torre municipal. Cuando pasaban las Doce del mediodía, de pronto eran las Dos.

-¿Y la Una? ¿Dónde está la Una? –Preguntaban al reloj sus clientes; o sea, los vecinos que lo consultaban.

El reloj no sabía qué contestar. Se le había perdido esa hora.

Hasta que, hechas las investigaciones oportunas, se pudo descubrir que la Una estaba colgada boca abajo en la campana más grande de la cercana iglesia, para sustituir a un badajo roto.

El cura del pueblo se disculpó:

-La culpa fue mía. No podía tocar a misa sin badajo en la campana. Y como la Una es tan simpática, me dijo: si quieres me cuelgo ahí y me doy cabezazos contra la campana.

El reloj hizo un gesto resignado:

-Es muy buena. Pero bien del todo yo creo que no está.

One Response to El reloj y la hora

  1. Anónimo dice:

    muy gracioso

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