El hipopótamo bailarín

hipo 3Érase una vez un hipopótamo que quería ser bailarín.

— ¿Qué tipo de bailarín? –le preguntó extrañado el asesor laboral que habían contratado aquel año en la selva.

— Ballet clásico. Eso es lo que quiero bailar.

— ¡Mi madre! –Exclamó el asesor, sin poder contenerse.

— ¿Qué pasa? ¿Algún problema?

— No, no, no. En absoluto. El rey de la selva ha dicho que cada uno debe poder ser lo que desee. Si tu quieres ser bailarín de ballet clásico, lo serás. La semana que viene empezarán tus clases.

— ¡Yuhuuuuuu…! –Gritó el hipopótamo, mientras volvía a su río, loco de alegría.

Y el asesor laboral, en cuanto quedó sólo, llamó por teléfono.

—¡Necesito una malla gigante de ballet!

— ¿Cómo de gigante?

— Como para un hipopótamo.

— ¡Uf! No sé si tendré arañas suficientes…

—  ¿Arañas?

— Claro. ¿Quién se cree usted que teje y teje con más calidad?

— Pues contrata las arañas que haga falta. Pero el lunes necesito tener el pedido.

— ¡Vale, vale!

Y colorín, colorado; a la semana siguiente el hipopótamo bailarín apareció “mallado”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: