El helado

Esto era una niña rellenita que fue a comprar un helado. Al salir de la heladería le digo un niño pobre:

-¿Me das un poco?

La niña dijo que sí y le dio todo.

Volvió a entrar y compró otro helado. Al salir de la heladería, dio un tropezón y el helado acabó en el suelo.

Volvió a entrar y pagó el tercero de los helados. Pero no salió, se quedó junto al vendedor y le dijo:

-¿Le importa que me lo coma aquí mismo?

-Lo siento. Está prohibido.

La niña, con mucha precaución, salió de la heladería. Y se disponía a comer el helado cuando llegó un grupo de amigas y se lo arrebató, entre risas.

Algo alejada, su hada madrina movía la cabeza con desaliento:

-¡Lo que hay que hacer para mi ahijada controle el sobrepeso…!

Una respuesta a El helado

  1. Anónimo dice:

    no me gusto por el final

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