El maestro dijo aquel día en clase:
-¿Alguien se sabe la lección?
Y casi se cae de espaldas al escuchar un unánime:
-¡¡¡Síííí…!!!
Aunque no hubo forma de averiguar quien, en concreto, se sabía ese día la lección. Todos se limitaban a responder:
-Yo, no; pero alguien, señor maestro, se la sabrá.
Escrito por Braulio Llamero 





