La vaca obstinada

22 Septiembre 2009

Había una vez una vaca que quiso ser piloto de Fórmula Uno. Se presentó por ello ante los responsables de una de las grandes escuderías, proclamando su vocación. La rechazaron de inmediato… por pesar demasiado.

La vaca, obstinada, se puso a dieta y fue al gimnasio durante mucho tiempo. Volvió a la escudería y le dijeron que su peso era válido, pero que iba sobrada de patas y falta de manos para coger el volante.

La vaca, obstinada, operó dos de sus extremidades en la mejor clínica de vacuno del mundo. Sus patas delanteras se transformaron en manos. Volvió a la escudería:

-No podemos admitirla porque sus cuernos le impedirían colocarse el casco, que es obligatorio.

La vaca, obstinada, regresó a la clínica para que desapareciera su cornamenta.

-Todo nuestros pilotos son machos y usted es vaca –le dijeron entonces.

La vaca, obstinado, se operó para transformarse en toro. Regresó a la escudería, cuyo color dominante era el rojo. Su repentina naturaleza de toro se apoderó de ella y embistió contra todo lo que llevaba ese color, incluidos los máximos responsables de la escudería, a los que hizo volar por los aires, pese a carecer de cuernos.

-¡Te admitimos como piloto! –gritó uno de ellos, aterrado.

Pero la vaca obstinada que ya no era vaca se dejó de obstinar:

-Con tanto cambio, ni soy lo que era ni quiero lo que quería. ¡Que os den!


Vacas

21 Mayo 2008

Érase una vaca próspera y bien alimentada, que vivía en un país de verdes praderas. Pero la vaca no era feliz:

-Qué aburrimiento. No le veo sentido a esta vida de pastos eternos y “dolce far niente”.

-¿Y qué? -le preguntaban las colegas de manada, que nunca se acostumbraban a su forma de hablar.

-Que siento vacía mi vida, todo el día comiendo y sin nada mejor que hacer.

…………………………………..

Érase al mismo tiempo una vaca flaca, que apenas comía, ya que había nacido en un país desértico y sin pastos. Desde que se despertaba hasta el anochecer, todo su afán era buscar alguna mala hierba que llevarse a la boca. Cuando lo conseguía, eso sí, se sentía inmensamente feliz.

-¿Cuál será el colmo de la felicidad? -le preguntó otra vaca flaca un buen día.

-Vivir en un país de verdes praderas y pastos perpetuos, sin duda.

…………………………………

Eso piensan todas las vacas pobres del mundo.

Ni se pueden imaginar lo mucho que sufren todas las vacas ricas del mundo.

Las vacas, claro, son animales irracionales.

No como tu y como yo…


“Numbers”

14 Marzo 2008

ovejas.jpgEn 1 ocasión 2 corderos mordisqueaban 3 juncos junto a 4 piedras en el 5º pino. 6 ovejas aburridas se acercaron a formularles 7 preguntas en 8 segundos con 9 décimas. Mareados de tanto número, los corderos pidieron al lobo que los comiera, aunque no antes de la hora 11ª.

-¿Y esa cuál es?

- La anterior a la 12ª.

El lobo gritó:

-¡Sois unos numereros!

Y nunca más se acercó al rebaño de Pitágoras, el pastor.


Dos osos

13 Febrero 2008

osos-bailando.jpgEsto era un oso de peluche que soñaba con ser un oso de verdad. Y un oso de verdad que soñaba con ser de peluche. Ambos tenía sus buenas razones, ya que nada hay más frustrante que ser solo lo que uno es.

¿O no te pasa lo mismo a ti?


La verdadera historia del patito feo

3 Enero 2008

patito_feo.jpgHabía una vez un patito muy feo, con el que ni sus hermanos querían jugar. Pero el patito feo se hizo mayor, ganó mucho dinero y con él se compró grandes mansiones, coches deslumbrantes, yates y cuanto se puede desear. Sus hermanos se mataban por estar junto a él y aseguraban a todo el mundo que era, con diferencia, el más guapo de la familia.


El tigre

2 Enero 2008

tigre_bostezando.jpgHabía una vez un tigre que nació en un Zoológico y nunca había salido de la jaula. Un día, se produjo un terremoto, se abrieron todas las jaulas y los animales huyeron asustados. Tres días después, hallaron al tigre y lo devolvieron a su jaula, que ya estaba reparada. El tigre se sintió inmensamente feliz:

-Pensé que nunca volvería a mi hogar -suspiró.


El toro

21 Noviembre 2007

toro.gifHubo una vez un toro que no quería embestir.

-Venga, hombre, mira qué capa más roja -le decía el torero.

-Me gusta más el verde. Sobre todo el verde de las praderas y de los pastos.

El torero tiró la capa.

-A mi, también. Anda, vámonos.

Se fueron y ninguno de los dos volvió a pisar nunca una plaza taurina.


El caracol

7 Noviembre 2007

caracol.gifEsto era un caracol que un buen día sacó sus cuernos al sol. De inmediato, se lo llevaron a una plaza de toros y empezaron a gritarle:

-¡Olé! ¡Olé!

El caracol encogió sus cuernos, se metió de nuevo en su casa portátil y pensó:

-No vuelvo a salir. Ahí fuera están locos