Esto era un profesor de inglés que no tenía ni idea de inglés.
-A ver, niños. Abrid el libro por la página 10 y aprendedlo todo bien porque el examen será escribir la página 10.
Los niños se aprendieron la página 10, la pusieron en el examen y todos recibieron un 10.
-¡Qué gran profesor de inglés! -decían todos los papás.
En el mismo colegio había un profesor de Literatura.
-Niños, no abráis el libro de esta asignatura jamás. Prefiero que leáis.
-¿Qué leamos qué?
-Lo que queráis.
El profesor no los examinó. Solo les puso nota, tras escuchar lo que habían leído y cómo lo resumían o contaban. A unos les puso diez, a otros cero y a otros cinco.
Los padres se reunieron:
-Este profesor es un inútil. No enseña nada.
Y lo echaron. Y lo que es mucho peor: este minicuento tiene poco de fantástico.









