Esto era un oso que no quería despertar de su letargo invernal.
-La vida ahí fuera está difícil, no salgo -le dijo, somnoliento, al amigo que lo fue a despertar.
-La vida ahí fuera está difícil, compadre, es verdad.
-Por eso voy a seguir durmiendo.
-No. No por eso me seguirás: porque ahí fuera, aunque difícil, hay vida, y aquí dentro solo hay letargo invernal. O sea, nada en realidad.






