Esto era un caracol que un buen día sacó sus cuernos al sol. De inmediato, se lo llevaron a una plaza de toros y empezaron a gritarle:
-¡Olé! ¡Olé!
El caracol encogió sus cuernos, se metió de nuevo en su casa portátil y pensó:
-No vuelvo a salir. Ahí fuera están locos
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7 Noviembre 2007 en 6:52 pm y esta archivado en Blogroll, Relatos, animales, cuentos, minicuentos. Puede acompañar las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0 feed.
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21 Noviembre 2007 en 10:26 am
Cuentos encantadores.
Todos me han sacado una sonrisa .
Gracias…
Has sido un descubrimiento.
21 Noviembre 2007 en 12:23 pm
De nada, Arbillas. Para esto estamos (y escribimos)