Había una vez un sitio de Internet
donde todos lo que entraban reían y reían.
Como es natural, su autor tuvo que cerrarlo pronto
porque nadie lo tomó nunca en serio.
Esta entrada fue publicada el
30 Agosto 2007 en 4:54 pm y está archivado en Relatos, cuentos, minicuentos. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed.
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