Esto era un dragón que echaba humo por las narices,
fuego por la boca y relámpagos por la mirada.
No voy a decir el nombre porque es mi jefe
y alguien puede irle con el chivatazo.
Esta entrada fue publicada el
22 Agosto 2007 en 10:56 am y está archivado en Relatos, cuentos, minicuentos. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed.
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30 Agosto 2007 a las 10:25 am
me gusta
sobre todo, hoy que estoy sola en la oficina
segura de que nadie
entrará
bramando
H.
30 Agosto 2007 a las 6:50 pm
Me encantaron tus mini cuentos y además algunos me hicieron reir mucho (no es que no los tome en serio eh? jajajaja)
Ahora voy a dedicarme a leer los más antiguos.
Por qué elegí esta entrada? porque para mi los dragones son otra cosa……
Besos de Luna y seguiré pasando por aqui
31 Agosto 2007 a las 10:08 am
Me gusta que os gusten mis modestas bobadas. La pretensión no es otra que arrancar una sonrisa a quien, por azar, buscando acaso otros “dragones”, pase por aquí. Saludos biónicos a H. y besos marcianos a Lunis.
11 Septiembre 2007 a las 8:22 pm
Es un dragón chino de tela marinera